Ashley A.
Bueno, yo dejo esto por aquí y me voy a la cama:
Y como sé que eres más perro que un majano, te dejo la explicación de Pablo Malo, tu psiquiatra de confianza.
Y putísimo amo, todo sea dicho.
Vamos al lío…
Según Freya India, las redes sociales nos han feminizado a todos (hombres y mujeres) y nos han convertido en chicas adolescentes:
Según India, el comportamiento actual en internet -ansioso, emocionalmente inmaduro y propenso a estallidos- recuerda mucho al ambiente de un colegio solo de chicas. Aunque reconoce la “gran feminización” de la que habla Helen Andrews (en la cultura woke, el trabajo y las instituciones), ella cree que el verdadero motor de estos cambios no es la entrada de las mujeres al mundo laboral, sino el uso masivo de las redes sociales desde principios de los 2010.
Las plataformas como Instagram, TikTok, X y Reddit están diseñadas para recompensar rasgos y comportamientos típicamente femeninos y adolescentes: la rumiación constante, la expresión excesiva de emociones, la competencia indirecta, la gestión de la reputación, la validación externa, el cotilleo, la exclusión social y la agresión pasiva. Como resultado, todos los usuarios -independientemente de su sexo, edad o orientación política- terminan comportándose de forma similar, es decir, más inseguros, más pendientes de su imagen, más obsesionados con la popularidad y más propensos a pelear de manera indirecta y dramática.
India señala que ya no nos comportamos como mujeres adultas, sino como chicas adolescentes: analizamos obsesivamente nuestro aspecto, comparamos cuerpos y rostros, gestionamos nuestra “marca personal”, cotilleamos, cancelamos y nos preocupamos constantemente por cómo nos ven los demás. Incluso los hombres y los influencers más “masculinos” del manosphere han adoptado este estilo: se insultan por el físico, forman cliques, difunden rumores y pelean con tácticas típicamente femeninas.
La autora advierte que esto no es solo un mal hábito sino que las redes sociales cambian profundamente cómo pensamos, sentimos, nos vemos a nosotros mismos y nos relacionamos con los demás. Nos infantilizan, nos atrapan en una etapa developmental destructiva llena de ansiedad, inseguridad y dramatismo. Y lo más preocupante es que estamos criando a la próxima generación dentro de este entorno, convirtiendo a los niños en chicos con neurosis de chicas adolescentes y dejando a las niñas atrapadas en su propia ansiedad sin madurar.
Freya India concluye que el problema no es ser femenino, sino comportarse como adolescentes inmaduras. Deberíamos rechazar esa dinámica y recuperar la dignidad adulta, tanto online como offline.
Ahora, si quieres, comentamos la jugada por aquí:
Y si no, tómate la creatina y a mimi también.
Porque al final esto es como to’…


